MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM

Para crear el Horological Machine N°8 CAN-AM, MB&F se inspira en el espíritu de los coches de carreras Can-Am para crear un reloj superlativo.

Durante la última década, dos características formas han marcado profundamente las Horological Machines de MB&F: la reinterpretación de la distintiva forma angular y de la visualización mediante prisma óptico del reloj Amida, de la década de 1970. Ambos elementos se introdujeron por primera vez en el HM5 y más tarde en el HMX. Asimismo,  destaca la ya emblemática masa oscilante «hacha de guerra», que se convirtió en protagonista del HM3, hasta la fecha el modelo de más fama de MB&F.

MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM

Por lo tanto, el HM8 retoma estas dos características y las impregna de un diseño inspirado en los coches de carreras Can-Am.

A primera vista, parece que el cristal de zafiro que cubre el motor del HM8 es circular y está posicionado por encima de la masa oscilante. No obstante, no es el caso. La totalidad de la parte superior de la caja es una sola pieza de cristal de zafiro con secciones metalizadas para crear un borde azulado. El cristal, combinado con las barras antivuelco pulidas situadas a ambos lados del mismo, los depósitos de aceite situados en la parte inferior y las visualizaciones de horas y minutos creadas mediante prismas ópticos ponen de relieve la creatividad horológica sin restricciones del HM8.

MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM

Las barras antivuelco son de titanio grado 5, que cuenta con las codiciadas cualidades de ser ligero de peso y de elevada resistencia. Pero esta resistencia tiene un inconveniente: el titanio no es muy maleable y es difícil doblarlo para otorgarle la curvatura alargada deseada, lo que implica que cada una de las barras antivuelco ha de ser fresada a partir de un bloque macizo de titanio Ti-6Al-4V. Se trata de una aleación de titanio puro con un 6 % de aluminio y un 4 % de vanadio, además de cantidades ínfimas de hierro y oxígeno. La aleación Ti-6Al-4V es significativamente más resistente que el titanio puro comercial y goza de una excelente combinación de ligereza, fuerza y resistencia a la corrosión.

MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM

Motor

Al HM8 Can-Am le da vida un módulo desarrollado en interno con indicación de horas saltantes bidireccionales y minutos con disco de arrastre, montado sobre un movimiento base Girard-Perregaux. El movimiento se ha invertido para colocar la masa oscilante encima y se ha modificado para que accione el módulo indicador de prisma. Los acabados del movimiento son de primerísima clase, que es como debe ser al estar dotado el reloj de una vista completamente abierta en su parte superior. La reserva de marcha es de 42 horas.

HM8_WG_HRES_CMYK copy

Indicaciones y prismas reflectantes

Asimismo, las visualizaciones de las horas saltantes bidireccionales y de los minutos con disco de arranque del HM8 se materializan mediante discos superpuestos (uno para las horas y otro para los minutos) completamente cubiertos de Super-LumiNova. Además, los números de gran tamaño se logran ocultando la luminiscencia excepto en las partes que conforman los números.

MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM

Los discos rotan de forma horizontal sobre el movimiento y se hacen visibles en las esquinas del capó transparente del motor. Pero las indicaciones del tiempo se muestran de forma horizontal en un «salpicadero» situado en la parte delantera de la caja. Para lograr esto, MB&F trabajó con un proveedor de cristales ópticos de alta precisión para desarrollar prismas de cristal de zafiro que reflejaran la luz de los discos en un ángulo de 90°. Estos prismas también aumentan el tamaño de las indicaciones en un 20 % para maximizar su legibilidad.

La competición Can-Am

En la década de 1960, las competiciones de Fórmula 1, muy reglamentadas, eran esencialmente europeas. En la F1 era, solo se permitía introducir ligeras modificaciones al margen de las estrictas normas diseñadas para limitar la velocidad de los coches. Solo se desarrollaban motores hasta una potencia de 600 caballos. Unos pocos competidores norteamericanos se resistieron a todas estas restricciones y decidieron crear su propia carrera, la Canadian-American Challenge Cup (que se popularizó bajo el nombre de Can-Am). La competición lanzó a muchos de los grandes nombres de las carreras automovilísticas, incluidos Lola y McLaren. ¡Básicamente la única regla de la Can-Am era ir lo más rápido posible!

 

HM8_Engine_Profile_HRES_CMYK copy

La Canadian-American Challenge Cup fue una categoría de automóviles de carreras del grupo 7 de los Canadian Automobile Sport Clubs. Este se celebró de 1966 a 1987, con dos carreras en Canadá y cuatro en Estados Unidos cada temporada. El reglamento de la categoría permitía virtualmente «todo» en lo que respecta al tamaño del motor, la potencia y la aerodinámica. Por lo tanto, la Can-Am fue un auténtico hervidero de innovación técnica. Los alerones, la turbocompresión, la aerodinámica con efecto suelo y los materiales como el titanio se perfeccionaron todos ellos en la Can-Am. Siempre que el coche tuviera dos asientos, carrocería sobre las ruedas y cumpliera unas normas de seguridad básicas, podía presentarse a la competición. Aquí el MB&F Horological Machine N°8 CAN-AM.

Más…